Nueva Graduación
Una página más en el libro de la UCI
Estamos a punto de efectuar una nueva graduación y numerosos recuerdos vienen a nuestras mentes cuando sabemos que de un momento a otro tendremos que abandonar esta que ha sido durante años la gran casa en la que no solo hemos hecho amistades, sino que ha llegado a ser escuela, pista de baile, motivo de inspiración, en fin, ha sido la UCI.
Muchos son los recuerdos que quedan después de los intensos cursos de estudio, las risas, los cuentos en la beca, los proyectos discutidos, el amor, la amistad, las movilizaciones y trabajos productivos.
Se deja atrás una etapa vertiginosa, que ayudó a ganar en responsabilidad y madurez, sin perder la alegría que caracteriza a la juventud cubana.
En pocas semanas nos graduaremos como protagonistas de este centro, nuestros pasos llenaron las calles de la UCI, los comedores y aulas del docente 4 que inauguramos. Recordaremos cuando de la UCI se hable de la inauguración del Docente 3, la Plaza Mella, el Hospital, la Niemeyer. Recordaremos con gusto el concierto de Buena Fe cuando estábamos en primer año, las marchas por el Primero de Mayo, y un montón de actividades en las que participábamos año tras año: Festivales, Juegos Mella, Mi Web por Cuba, Jornada Científica, Seminario Juvenil Martiano, esos eventos tan propios de la UCI que respiraremos profundo para evitar que se humedezcan nuestros ojos cuando de ellos hablemos.
En tan solo muchos meses volveremos a nuestras casas, y lo haremos cargados de optimismo, en la UCI hemos crecido no solo en estatura o edad, sino en convicciones, como seres humanos, y a eso ha contribuido el claustro de profesores y el colectivo de trabajadores que nos han acompañado durante nuestra vida en esta comunidad universitaria.
Muchas anécdotas permanecerán por siempre en nuestros recuerdos, por eso a todo el que nos pregunte por esta casa de altos estudios, siempre les contaremos de los juegos deportivos, de los festivales, de los actos, de los debates, de la UJC y de la FEU.
Ya muchos comenzamos a extrañarnos, pues sabemos que tanto tiempo juntos nos ha unido como lo que somos, una verdadera familia con la que no solo hemos celebrado triunfos y alegrías, sino también la que ha estado ahí cuando verdaderamente necesitas de un hombro para desahogarte o para compartir tus sueños.
Caminar por las calles de la UCI es una experiencia única, sobre todo si es a las tres de la madrugada, hora en que puedes ver a más de una persona que como tú, se dirige al apartamento o al laboratorio, porque la UCI es inigualable, porque estos recuerdos son simplemente de la Universidad que nos han convertido en Forjadores del Futuro.